
Talayón. El techo de Águilas.
Distancia: 5,59 Km.
Tipo de ruta: Lineal.
Dificultad técnica: Moderada.
Ascenso acumulado: 11 m.
Descenso acumulado: 138 m.
Tiempo: 2 horas 10 minutos.
Apta para aficionados

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Cada sendero en Águilas te lleva a rincones únicos, pero todos comparten algo en común: paisajes impresionantes, contacto con la naturaleza y una conexión especial con la historia y el entorno.
Diversidad de Paisajes
Para todos los niveles
Experiencias únicas
Adaptadas a tu tiempo
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Tierra Láguena, un impermeabilizante histórico.
Desde que el ser humano salió de las cuevas y comenzó a fundar poblados, con viviendas (independientes o comunales) , el encontrar elementos con los que techarlas que protegieran del sol y de la lluvia fue una constante que, en esta zona del sureste de la península se resolvió acudiendo a un mineral presente en varias zonas de nuestra geografía: la tierra láguena o launea.
Este material siempre se ha definido de forma somera como: una arcilla magnesiana; un tipo de tierra que resulta del desmoronamiento de la laja (roca metamórfica denominada pizarra micotalcosa) y que además “es muy azulada, amoratá, y la tocas y te deja los dedos pringosos, como el talco”; o un sedimento que procede de la filita, un tipo de roca metamórfica que presenta un grado de metamorfismo entre la pizarra y el esquisto, compuesta principalmente de cuarzo, mica sericita y clorita, y con una coloración muy particular que suele ser gris, azul o violeta.


Aunque existen diferentes tipos de techado con tierra láguena, el más común en la zona se caracteriza por el uso de colañas (o en ocasiones madera escuadrada) separadas entre sí unos 50 cm y de una estera de cañas dispuesta en dirección perpendicular sobre la que se disponía mortero de yeso o una capa vegetal de Posidonia oceánica compactada mecánicamente mediante pisado ((en la costa) o de restos del pelado de las cañas u otro tipo de vegetación, a continuación, una de tierra o malhecho y finalmente, la láguena. Esta última capa se compactaba por tongadas de unos 2 cm de espesor y su superficie se rociaba con un poco de agua para formar una costra dura que pudiera resistir la erosión del viento. Regularmente, era necesario volver a extender y compactar láguena para reponer la pérdida de material producida por el viento y la lluvia. Extraído del artículo: «Las cubiertas planas de tierra en la comarca del Campo de Cartagena (España). Caracterización material y definición constructiva». Vincenzina La Spina, David Navarro-Moreno y Joaquín Martínez Gil.
Algo más adelante, encontramos la Casa de la Láguena, un recordatorio de la abundancia de este tipo de tierra en la zona. El camino continúa descendiendo hacia la rambla, hasta pasar bajo la línea de alta tensión que recorre todo el valle y que rompe la belleza agreste del paisaje.


Desde el lecho de esta rambla es desde dónde mejor se aprecia la complejidad de la Sierra de La Almenara y del pico del Talayón.
El Talayón y la Almenara.


La Sierra de la Almenara, Moreras y Cabo Cope forman el excepcional sistema montañoso del cuadrante suroccidental de la Región de Murcia (municipios de Lorca, Águilas y Mazarrón). Este sistema montañoso conforma un amplio espacio protegido por su alto valor etnológico y natural con las figuras de Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y Lugar de Importancia Comunitaria (LIC), ya que en esta sierra se encuentran especies tan protegidas como el Águila perdicera (Aquila fasciata) y la Tortuga mora (Testudo graeca), además del Águila real (Aquila chrysaetos), el Búho real (Bubo bubo), el Mochuelo (Athene noctua) y el Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), entre muchas otras especies de aves.


Los Lugares de Importancia Comunitaria (LIC) son áreas que se declaran bajo este régimen de administración especial por su reconocida capacidad para contribuir en la restauración del hábitat natural, incluyendo la biodiversidad y los ecosistemas de fauna y flora silvestres. El origen de la Sierra de La Almenara hay que buscarlo en la deriva del Bloque Mediterráneo y de la Placa de Alborán que, al colisionar contra la Placa Ibérica, dieron lugar a las cordilleras Béticas, de las que esta sierra forma parte.
El Talayón es el «Techo de la Almenara» y el monte más alto de Águilas, con 879 m. sobre el nivel del mar, y es el resultado del mencionado choque entre placas, durante la Orogenia Alpina (hace entre 55 y 10 millones de años) que formó las Béticas. Como testigo de este choque, se pueden apreciar en su cara sur, la que vemos desde la ruta, que sus relieves combinan empujes verticales y desplazamientos laterales, ejemplificados en los relieves casi verticales y en las fracturas longitudinales.



La ruta sigue subiendo hasta llegar a las Casas de Los Bermejos, en ruinas, y que son las últimas viviendas en el término de Águilas que vamos a encontrar.

Ya solo resta una pequeña, y empinada, subida para llegar a la era de la Casa de la Zacea, donde finaliza esta ruta.
