
Playas fósiles y criptohumedales.
Distancia: 4,56 Km.
Tipo de ruta: Circular.
Dificultad técnica: Sencilla.
Ascenso acumulado: 37 m.
Descenso acumulado: 37 m.
Tiempo: 1 hora 5 minutos.
Apta para principiantes

Un vistazo 360º por la ruta
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Cada sendero en Águilas te lleva a rincones únicos, pero todos comparten algo en común: paisajes impresionantes, contacto con la naturaleza y una conexión especial con la historia y el entorno.
Diversidad de Paisajes
Para todos los niveles
Experiencias únicas
Adaptadas a tu tiempo
Conoce más de esta ruta
Cruzando esa playa, junto a la orilla se accede a una plataforma de abrasión, lugar donde la erosión del mar ha provocado la caída de parte de la pared acantilada dejando una pequeña plataforma de materiales más duros como zona de transición entre la orilla del mar y la pared.


La playa fósil de la Cañada del Negro.
Sobre los restos de la playa fósil, la erosión marina ha dejado al descubierto la composición del pequeño acantilado, formado por pequeños bloques, gravas y arenas fuertemente cementados y que pueden verse a simple vista también en otros puntos de la playa, aunque no tan bien como aquí.





Adaptadas a mayores periodos secos y a suelos más salinos, de porte bajo, hoja carnosa y tallo duro, como el Almarjo (Halocnemum strobilaceum), el Salado (Salsola papillosa), la Siempreviva morada (Limonium insigne), el Rabogato (Sideritis ibanyezii) o la Zamarrilla lanuda (Teucrium lanigerum), aunque también se encuentran algunos ejemplares de Aulaga o Rascamoños (Launaea arborescens) y de Taray (Tamarix canariensis).




Desde este punto, el sendero desciende por una franja de calcarenitas conectada con la de la Cañada del Negro, y que conforma toda la franja donde se asientan los ejemplares de Tarays, aunque en su zona noroeste, hacia tierra adentro, se mezcla con los abanicos aluviales de lo que hace tiempo fue un curso de agua mas activo y ancho, que, durante el Pleistoceno Superior y el Holoceno, depositó gravas, arenas y arcillas, arcillas que han facilitado que el agua retenida de lugar a uno de los criptohumedales mas grandes de Águilas, aunque ya seriamente destruido por las explotaciones agrícolas al otro lado de la carretera.

El Criptohumedal, las avenidas de agua y el acantilado fósil (pero activo)
El agua de escorrentía, queda embolsada sobre una capa subterránea de arcillas, pero sin suficiente volumen para aflorar permanentemente a la superficie, convirtiéndose en una reserva de la que pueden nutrirse los numerosos Tarays de las variedades boveana y, especialmente, canariensis.






La ruta sigue el sendero, pasando junto a las ruinas de una antigua discoteca, hasta llegar sobre la Cala del Mijo, que alberga uno de los “cocedores” de esparto que existieron en esta zona de la costa, y de los que hablaremos en la siguiente cala.
Y también alberga una rareza geológica en esta zona, una transición duna-playa-“lagoon”, ya que las características sedimentarias-litológicas son diferentes a las del resto de episodios marinos que se dan en este tramo de la costa. Y es que, en su zona más alejada del mar, está constituido por limos y margas blancuzco-amarillentos, de laminación ondulada, interpretado como depósitos de “lagoon” (o albufera) que, hacia el mar, pasa a arenas finas y medias, con laminación paralela inclinada hacia el mar (“foreshore”) o laminación oblicua típica de estructura dunar.
A la salida de esta playa se puede observar en detalle las terrazas, formadas por fondos marinos emergidos compuestas por pequeños bloques, gravas y arenas fuertemente cementados.


La ruta continúa hacia Águilas por el carril mixto bici-peatonal que, al pasar el puente, una vez dejada atrás la gasolinera al otro lado de la carretera, nos permite ver cómo el curso de la rambla de Matalentisco permite ver la preeminencia de los Tarays sobre el resto de plantas, en las márgenes, aunque las invasoras y oportunistas cañas (Arundo donax) han empezado a ocupar terreno. La ruta sigue por el carril bici hasta que termina abruptamente, entrando en un camino que la va a llevar de vuelta al punto de partida, que se puede ver al final de la pequeña explanada tras la breve subida.