
Cuatro Calas I. Mas allá de playas espectaculares.
Distancia: 3,73 Km.
Tipo de ruta: Circular.
Dificultad técnica: Moderada – Sencilla.
Ascenso acumulado: 48 m.
Descenso acumulado: 48 m.
Tiempo: 1 hora 25 minutos.
Apta para principiantes

Un vistazo 360º por la ruta
Descubre Más Rutas en Águilas
Cada sendero en Águilas te lleva a rincones únicos, pero todos comparten algo en común: paisajes impresionantes, contacto con la naturaleza y una conexión especial con la historia y el entorno.
Diversidad de Paisajes
Para todos los niveles
Experiencias únicas
Adaptadas a tu tiempo
Conoce más de esta ruta
La ruta tiene su punto de partida en el aparcamiento al final de la playa de Calarreona, en el extremo del antiguo camping y junto al panel del Sendero SL-MU 18, pero antes de comenzar es interesante conocer que toda esta zona y buena parte de la llanura litoral de Águilas, estuvieron durante mucho tiempo bajo el mar, emergiendo y sumergiéndose debido a los movimientos tectónicos y a la bajada del nivel marino.


Desde ese punto, vamos a conocer una de las características que las hace singulares, y también otra que caracteriza a Águilas: Relieves tabulares y el Arco de Águilas.
Relieves tabulares y el Arco de Águilas.


Durante esta ruta vais a tener posibilidad de ver ambas partes de los cerros testigo muy de cerca. En este caso, la erosión fue fluvial, ya que Cuatro Calas formó parte de un amplio delta que sufrió regresiones y avances a lo largo de su vida, aunque de ese delta hablaremos más adelante.


La ruta se dirige al extremo este de esta colina, pudiendo verse desde ella la “corona” de promontorios marinos que jalonan la costa, así como el gran arco montañoso que rodea la llanura litoral, conocido geológicamente como el “Arco de Águilas”.
Este arco montañoso está definido por la alineación convexa de las sierras de Almagrera, Carrasquilla, Almenara y El Algarrobo, y limitado externamente por los sistemas de fallas de Palomares y del Saladillo, esta última una prolongación deflectada (desviada de su eje) de la primera. El Arco de Águilas actúa como un bloque ante los movimientos sísmicos, haciendo que la acumulación de esfuerzos se concentre en su periferia, amortiguando los efectos de los efectos de los terremotos, aunque, por otro lado, el Atlas Inventario de Riesgos Naturales de la Región de Murcia (ITGE – CARM, 1995) señala que las zonas con rellenos del Cuaternario poco consolidados, como sucede en la Cuenca de Águilas, son más propensos a la aceleración de las vibraciones sísmicas.
La ruta vuelve hacia el lugar al que hemos ascendido y desciende, con precaución, hacia la playa de La Higuerica, ya que la pendiente es acusada.


Descendiendo a continuación hacia el aparcamiento de la playa, desde donde se puede observar, en la colina al sur, la diferencia de materiales entre la cumbre de un cerro testigo, y su glacis, siendo el superior mucho más duro y compacto que el inferior, apreciándose también como la erosión del glacis provoca que los materiales de la cumbre quiebre por falta de apoyo, generando pequeños abrigos mientras esto ocurre.


Del mismo modo, es posible observar la diferencia entre los materiales de la colina y la del fondo por el que circula la ruta, ya que este último está conformado por arenas gruesas, arenas de micas y conglomerados, siendo lo propio de un delta fluvial que sufrió períodos de avance y regresión, como es el caso de Cuatro Calas, y sobre las que vamos a marchar hasta llegar al camino principal que nos va a llevar a la meseta superior que sirve de aparcamiento y descendiendo a la meseta inferior, para adentrarnos en la playa de La Carolina por su extremo sur, pasando junto al cartel que indica sus servicios en verano.
Una vez sobre la arena, un pequeño montículo coronado por diversas especies vegetales, es el testigo de lo que fue un pequeño complejo dunar, ahora en absoluta regresión por la continuada acción humana sobre este entorno.


Mientras tanto, la ruta se dirige, por la playa, hacia la última escalera de salida de la playa de La Carolina, playa que ha sido destacada en numerosas ocasiones como una de las 10 más bellas de España. Durante el recorrido por la playa, podremos ver con claridad los diferentes niveles que la erosión marina ha causado en el promontorio que separa esta playa de la de La Higuerica.
Tras subir la escalera, la ruta se dirige hacia La Higuerica, hacia la que nos dirigimos, andando sobre el pequeño escarpe costero que la separa de la playa de La Carolina, hasta llegar al Fan-Delta de Cuatro Calas.


El Fan-Delta de Cuatro Calas.
Lo primero que tenemos que conocer es que el paraje de Cuatro Calas, tal y como lo conocemos en la actualidad es que durante mucho tiempo, toda esta zona fue un Fan-Delta, o delta en abanico, concretamente uno tipo Gilbert, es decir, un prisma costero de sedimentos derivados de un sistema de alimentación de abanicos aluviales y depositados principal o totalmente de forma subacuática en la unión entre el abanico activo y una masa de agua estancada, y esto es lo que se aprecia en esta pared, una serie de depósitos aluviales organizados en numerosas sucesiones apiladas que presentan foresets tangenciales bien desarrollados…


La ruta enfrenta una subida en fuerte pendiente para acceder a la cima de este cerro testigo, por el que se circula, en dirección al antiguo cuartel, antes de descender al aparcamiento que fue el punto de comienzo.